lunes, 28 de septiembre de 2009

LLuvia

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Está lloviendo a cántaros; de una forma certera y tranquila; con fuerza y con calma a la vez. Es ese tipo de agua plomiza que mi abuelo decía que era tan buena para la tierra. La razón era que empapaba pero no producía inundaciones y desastres.
Hoy, es un día especial, y la lluvia, a diferencia que en las películas, siempre me trae algo bueno.
Donde yo nací es un lugar acostumbrado a la lluvia. Aunque no sea el trópico, nuestra vida nunca se interrumpía con la lluvia. Había escuela, trabajo y todo lo demás aunque en el cielo Zeus estuviese muy enfadado.
De pequeña me ponía mis botas "Katiuska" y me iba con mi paraguas rosa con cisnes que bailaban dando vueltas, como en un tiovivo.
Hoy salí muy temprano, como todos los días y tuve cuidado de no olvidar mi bolsa de piedras ojo de tigre, ni de encender una vela junto a la postal de esa virgen italiana tan antigua que siempre está en mi casa.
Y es que hoy podía haber sido un día especialmente triste porque hace 25 años que moría mi padre a la 1 menos 10 de la tarde.
Pero como un regalo ha llovido, y la lluvia ha traido desde un espacio y un tiempo desconocido para mi pequeña mente, un beso de mi padre. Y tuve la sensación, al ver hoy la foto de un niño que era él de pequeño, con su aire serio y algo meláncolico, su pelo rizado, y su rostro hermoso y sencillo a la vez.
Tal vez todo solo sea un sueño, pero mi vida siempre ha estado manejada por el destino. ¿Quién soy yo para desafiar a los Dioses, a la naturaleza o al destino?. Si la lluvia me trae buenas nuevas, yo solo puedo sentirme feliz y recordar cada día a mi ausente padre.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Comienzo

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Hoy, aniversario del nacimiento de mi abuela, comienzo este blog. Invirtiendo el proceso, primero encontré amigos con blogs y luego me hice el mío y no al contrario, como suele suceder.
Una de mis cualidades es ser observadora, a veces quizá demasiado, y mirando intentar adivinar que hay en las cabezas de las personas que pasan a mi lado por la calle, en los trenes, en los restaurantes o en los bares.
Con los desconocidos me va bien pero mis amigos es otra cosa. A ellos me entrego y me cuesta verles los defectos. Me impongo ser un poco mas objetiva con ellos por si acaso. De todas formas tengo pocos y buenos.
Intentaré ir contando cosillas y colgar imágines porque también me encanta la fotografía.
Un saludo

Observadores

 

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